Bienvenidos al hospital con la enfermera más borde del mundo. Brea Grant dirige esta comedia negra ambientada en un turno de noche en un hospital a las puertas del año 2000, donde Mandy, una desagradable enfermera adicta a las drogas, se enfrenta a un turno de noche de 12 horas en el que un error de una prima suya traerá consecuencias imprevistas.
Y es que Mandy se dedica al tráfico de órganos, y es una prima lejana suya la que se encarga de recogerlos. Pero cuando esta pierda su entrega, hará todo lo posible para conseguir nuevos órganos antes de que se los quiten a ella. Se crea entonces una macabra comedia de enredo que sembrará el caos en el hospital.
Una gran interpretación de Angela Bettis ayuda bastante al film, que tiene momentos delirantes. Aunque le cuesta un poco arrancar, su segunda mitad es una delicia de muertes y de situaciones absurdas que cada vez van a peor, y Mandy se verá atrapada en una espiral de crímenes y violencia del que tendrá que hacer de todo para poder escapar.
