Segundo largo de Gabriele Mainetti tras Le Llamaban Jeeg Robot, en el que vuelve a incidir de aquella manera en el mundo de los superhéroes, aunque esta vez trasladando la acción a la Italia de la Segunda Guerra Mundial, donde un grupo de jóvenes freaks de circo cada uno con su habilidad especial, ven como si modo de vida se va a pique y deben reinventarse tras quedar su circo destrozado tras un bombardeo.
Como si de un X-Men de mediados de siglo XX se tratase, Mainetti nos presenta a unos personajes marginados por su condición en medio de una ocupación nazi que aunque son reticentes a mostrarse en público, finalmente se verán obligados a usar sus habilidades para luchar en una guerra de la que quieren huir.
Mainetti realiza un film con una clara vocación comercial, siguiendo las pautas de lo que podría ser tranquilamente una película de orígenes a la tanto estamos acostumbrados en los últimos tiempos, donde nos presentan a los personajes, sus habilidades y como llegan a convertirse en héroes. Tiene una buena producción y unos buenos efectos, un claro ejemplo de que en Europa se pueden hacer buenas películas imitando a las superproducciones de superhéroes americanas.
