Cuarta película del prometedor director Jeff Nichols, que se adentra en la ciencia ficción con la historia de un niño con algún tipo de poder que huye de la policía y de una especie de secta con la ayuda de su padre, un guión que claramente nos remite a ese cine ochentero de ciencia ficción juvenil, sobre todo en lo inocente de su propuesta, quizás demasiado en los tiempos que corren, y que aparte de dejar no pocas cosas en el aire, utiliza los poderes del crio según le conviene.
Empezamos en la habitación de un hotel, las noticias en la tele nos informan de que se está buscando a Alton, un niño desaparecido al que acompaña Roy, su padre. Nichols va desentrañando el misterio del niño poco a poco, dándonos muestras aisladas de lo que puede llegar a hacer, aparte de que se le enciendan los ojos, a la vez que va contándonos la situación que envuelve la desaparición del chaval. Aquí entra en juego una especie de secta religiosa que la verdad no acaba pintando gran cosa al final, diluyéndose su presencia a medida que avanza el film hasta llegar un punto en que es como si no hubiera estado nunca allí, otra de las cosas que le podemos imputar a un guión plagado de ellas.
Nichols rueda con calma, con una gran belleza de imágenes y sin apenas banda sonora salvo en contados momentos, y creo que le falta un poco más de intensidad, empieza muy bien pero llega un momento en que la película necesita algo más, en el que ya nos ha presentado el drama, ya tenemos suficiente información sobre los poderes del crio e incluso sabemos hacia donde se dirige. Llega entonces un giro en donde parece que todo se da la vuelta, el niño parece tener poderes ilimitados y nos encamina hacia un final, que si bien es precioso, le falta épica y resulta incongruente por mucho costados.
Midnight Special parece que va dando palos de ciego durante buena parte del metraje, Nichols se preocupa por crear una atmosfera y una tensión, de que sus personajes tengan vida, e incluso de rodar escenas potentes y con mucha fuerza, como la de la gasolinera o la del interrogatorio, pero se olvida de firmar un guión coherente que tiene no pocas lagunas, y el niño parece tener los poderes que le venga bien en ese momento y luego en otro no los tiene.
Lo que nos queda es una huida de un padre dispuesto a todo por ayudar a su hijo, al cual unos ven como una especie de salvador y otros como un arma, si todo muy tópico también, y que parece ser el único que entiende su destino y como debe ayudarle, una película en forma muy bien rodada, una historia que bebe de clásicos de la ciencia ficción y los transforma en un relato muy realista y contemporáneo, pero que en contenido deja bastante que desear, demasiado inocente para los tiempos que corren.
2 comentarios
Bastante de acuerdo la verdad. Para mí ha sido una decepción (una de las muchas de este año) viniendo del fulano que firmó la curiosa Take Shelter y ese peliculón que es Mud. Incluso a ratos me pareció que fusilaba un poco algunas ideas y la estructura general de Señales del Futuro, sobre todo por el final.
Creo que fusila bastantes ideas de bastantes films, cosa que no importaria demasiado si al final tuviera un mínimo de coherencia, cosa que no sucede. Si, una decepción y una lástima…